Este
domingo se han enfrentado en el campo del Chelsea dos equipos que por razones
muy contrarias necesitaban los tres puntos como el comer. El Chelsea para
mantenerse en la lucha de los puestos Champions y completar una buena semana en
la que han eliminado al United en la FA Cup , han
encarrilado la eliminatoria de Europa League y por último han alcanzado el
tercer puesto del Tottenham. Mientras tanto el Sunderland de Di Canio acudía a
Londres para tratar de llevarse tres puntos que le alejaran de los puestos de
descenso. Vemos que había motivos para ver un partido bonito, pero nada más
lejos de la realidad, el partido fue de esos que suelen gustar a los
entrenadores, o al menos, eso se dice.
Rafa
Benítez optó por Demba Ba como “9” ,
por muy buen partido que hubiese hecho Fernando Torres contra el Kazan. Por lo
demás ninguna sorpresa, tan solo Bertrand que es quien sustituye al lesionado
Cole. Empezó el partido con poco ritmo, con el Sunderland bien plantado y sin
conceder al Chelsea buenas ocasiones, mientras que los de Benítez se
encontraban con el problema de siempre, su centro el campo en cuanto a creación
no aporta absolutamente nada. David Luiz como central, no cuenta con los
centrocampistas nunca, siempre bate líneas el portugués sea sacando él la
pelota o con desplazamientos en largo. La otra opción que hay de que el balón
salga jugado desde atrás es cuando el español Mata baja donde no le toca, a
buscar el balón. Después, una vez llega el balón a la línea que dominan el trío
Oscar-Hazard-Mata surgen buenas combinaciones, pero hasta llegar ahí cuesta
horrores.
Y
así en un partido con los problemas de siempre, en un partido en el que ninguno
de los equipos creaba ocasiones, llegó el primer gol del partido por parte del
Sunderland, que sacó un corner para que acabara rematando a gol –por error- el
lateral Azpilicueta. Después del descanso salió Fernando Torres por Demba Ba y
fue “el niño” el que tras una buena galopada, provocó el gol del empate. Torres
se la dio a Oscar y tras su mal control
fue Kilgallon quien acabo haciendo el gol para el equipo “blue”. Irónico
que fueran goles en propia puerta la única vía de los dos equipos para abrir el
marcador. Después de este gol el Chelsea fue mas dueño del partido aunque como
decimos con un ritmo lento y con muy poca profundidad. Aún así llego la
remontada y el serbio Ivanovic puso el definitivo 2-1 en el marcador. Fue tras
un disparo de David Luiz que Ivanovic, de tacón, consiguió desviar a gol.
Después de esto el árbitro decidió alargar el bostezo hasta el minuto 96, pero
el duelo no tuvo mayor historia.
Y
así, sin el mejor fútbol, el Chelsea ha completado una semana redonda en cuanto
a resultados. Además habrá que estar atentos al equipo de Rafa Benítez pues por
muchos palos que le están cayendo, tiene opción de doblete y acabar la Premier
en tercer lugar, ¿Os imagináis?
Por Gonzalo Cea para @milcientoques
Twitter: @gonzaclazz





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