viernes, 26 de abril de 2013

Miroslav Djukic, un entrenador al alza

Por Gonzalo Cea para @milcientoques
Twitter: @gonzaclazz

Miroslav Djuckic, un clásico como jugador en nuestro país, donde llegó en el año 91 al Deportivo de la Coruña que por aquel entonces militaba en la segunda división. Fue en Coruña precisamente donde se hizo muy grande, siendo una de las piezas fundamentales del inicio del Depor que maravilló a propios y extraños. Aunque se le recuerde en este equipo por su error en el famoso penalty que les hubiera valido una liga. A pesar de esto Djukic estrenó su palmarés con el Depor, ganando al año siguiente una Supercopa y una Copa del Rey ante el que fuera su futuro equipo, el Valencia. Con el equipo ché Djukic amplió su palmarés ganando otra Copa del Rey, otra Supercopa y una Liga. Como jugador recordamos a Miroslav Djukic como un defensa técnico, intenso, seguro y elegante, además de tener siempre capacidad de liderazgo. Djukic también era capaz de sumarse al ataque en especial en jugadas a balón parado, donde dominaba el juego aéreo. Para acabar este breve repaso a su carrera como jugador decir que acabó retirándose en el Tenerife.

Entrenador


Pero vamos a lo que nos acontece, que es la carrera como entrenador de Miroslav Djukic, quién empezó su aventura en la selección sub-21 de Serbia en el campeonato europeo, donde terminó siendo subcampeón. Su siguiente paso fue el Partizan de Belgrado donde también fue subcampeón en el campeonato liguero de Serbia. Tras un año en cada uno de estos proyectos ya nombrados, Miroslav Djukic fue elegido sustituto de Javier Clemente para dirigir a la selección absoluta de la selección Serbia, donde tampoco tuvo una larga andadura pues llegó en 2007 y al año siguiente ya fue sustituido por Antic. Mas breve aún fue su paso por el Hércules, pues le contrató en el último tramo de la liga española de 2011 para salvar al conjunto del descenso y aunque el serbio mejoró los resultados no fue capaz de evitar que el Hércules descendiera a la segunda división. Después de esto Djukic abandonó el club alicantino y no consiguió el mejor de sus carteles en su primer paso como entrenador en España.




Real Valladolid

A pesar de que Miroslav Djukic se estrenara en los banquillos españoles confirmando un descenso a segunda división, el serbio encontró equipo ya que poco tuvo que ver realmente en el descenso del Hércules. Fue en julio de 2011 cuando Djukic fue elegido como entrenador para un Real Valladolid que estaba en la segunda división española, proponiendo a “Djuka” un proyecto a tres años con el objetivo final de conseguir el ascenso a primera división. Acepto el técnico el reto que le ponían en sus manos ya que es una persona que confía en esta forma de trabajar, ofreciéndole un proyecto sin que le exijan resultados inmediatos.
El Valladolid comenzó la temporada con alguna derrota que dio que hablar y Djukic apostó por pedir calma y recordar que era un proyecto a tres años y había que tener paciencia, llegando a poner como ejemplo el funcionamiento del Barcelona, del que dijo que eso no se había conseguido apretando un botón sino tras muchos años de trabajo. Pronto se acabo con las dudas en Pucela, pues además de conseguir buenos resultados el equipo blanquivioleta se ganó multitud de elogios por el juego que realizaba. Al final de temporada el equipo quedó tercero, no ascendió de forma directa pero consiguió ganar el playoff de ascenso, tras derrotar primero al Córdoba y al Alcorcón. Además cabe destacar que el club entró en diciembre de esa temporada en concurso de acreedores y pasó por dificultades importantes por lo que el ascenso tiene aún más méritos. Finalmente Djukic consiguió meterse a la afición de Zorrilla en el bolsillo pues se adelantó a cumplir objetivos y como hemos dicho despertando la admiración por su juego en los equipos rivales.

En la temporada 2012/13 el Real Valladolid dejó de contar con gente que había sido muy importante para el equipo, especialmente Sisinio o Sisi, quién puso rumbo a Osasuna. Por esta baja y alguna más el equipo de Djukic se puso a trabajar para conseguir jugadores de nivel para su andadura por primera división y se hizo con los servicios de jugadores muy desconocidos para el público. Las dudas surgían de nuevo a principio de temporada ya que se dudaba bastante del nivel que podía dar la plantilla, ya que era corta y nombres como Rukavina o Ebert sonaban a experimento. Finalmente el tiempo dio la razón a Djukic y su equipo técnico, pues rápidamente se vio que sus fichajes fueron más que acertados y exceptuando Neira, todos están siendo importantes, destacando los anteriormente nombrados, el alemán Ebert, que ha sido una de las sensaciones de la liga a pesar de sus lesiones y el serbio Rukavina, que es el jugador que más minutos lleva disputados en toda la liga española. A pesar de las adversidades en forma de lesiones que se le presentaron a los de “Pucela” entre las que destaca la de Víctor Pérez , el equipo realizo una genial primera vuelta consiguiendo competir bien ante todos los equipos que pasaban por Zorrilla, dando una buena imagen ante Madrid y Barsa aunque finalmente perdió con ambos. Además consiguió ganar partidos de forma ilusionante, como la victoria ante el Rayo Vallecano por 6-2. Tras esta gran primera vuelta se escuchaban voces que hablaban de posibilidad europea por Zorrilla pero fue entonces cuando el equipo bajó el nivel tanto en juego como en resultados, lo que hacía volver la mirada hacia el primer objetivo, conseguir la permanencia. Tras pasar esta mala racha y aunque siempre se ha mantenido un colchón importante de puntos con respecto al descenso, el nerviosismo se ha podido palpar y no ha sido hasta la victoria ante el Getafe hace dos semanas cuando la calma ha vuelto al conjunto castellano. Ahora el Valladolid recibe al Sevilla con 39 puntos, y aunque no está conseguida la permanencia de forma matemática, parece que el objetivo será cumplido, algo que además los jugadores quieren conseguir cuanto antes para poder disfrutar los partidos que le quedan en el Bernabéu y en el Camp Nou.
Ahora Miroslav Djukic es un técnico que gusta en muchos estadios, y el que más suena es Mestalla aunque el propio Djukic ha dicho que le resta un año de contrato y que su futuro está en Valladolid, donde ya preparan la próxima temporada.

Ahora esperemos que Djukic acabe el año de la mejor forma posible ya que él y todo el club se lo tiene muy merecido, pues como todo equipo pequeño ha superado muchos problemas y todo gracias a un constante trabajo. El serbio además se caracteriza por decir las cosas muy a las claras, tener simpáticas ruedas de prensa y por su saber estar en los banquillos como cuando estaba en el campo, siendo un hombre con carácter, elegante y sereno, aunque de vez en cuando todos podamos perder un poco el control. En definitiva, Miroslav Djukic sin duda, es un entrenador con futuro.

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