jueves, 18 de abril de 2013

La ilusión del más débil


En Mayo, poco menos de un mes, Wembley será testigo de una cita histórica para la afición del Wigan. Por primera vez desde que el club se fundara, allá por el 1932, se ven en la final de la FA Cup, y de la mano del entrenador español Roberto Martínez, intentarán plantarle cara al Manchester City para arrebatarles el trofeo al que son claros favoritos.

El fútbol en Inglaterra es especial, se disfruta más y todo se hace mejor. Se dan facilidades a los más pequeños y menos a los grandes, sobre el césped las cuentas bancarias se igualan. Rueda el balón y no hay escalones entre ambos, es fútbol, y aunque los grandes son gigantes, cualquiera les planta cara. Es muy fácil darse cuenta, solamente hay que comparar la final de Copa del Rey en España y la FA Cup. Sevilla, Atlético, Madrid y Barcelona fueron semifinalistas aquí. Millwall, Wigan, Chelsea y City buscaron la final allí. No queda aquí la cosa, ya que a doble partido, este fútbol también es imprevisible y el Swansea de Michu y Laudrup se ha alzado esta temporada campeón de la Capital One tras vencer en la final al Bradford, de la cuarta división inglesa. Cuarta división inglesa.

Todos llegan, todos tienen la oportunidad y las eliminatorias a partido único son uno de los grandes  culpables. Aquí nos dignamos a mirar como los grandes vapulean a los débiles y copan los cuartos y las semifinales de nuestra Copa. Tan poco acostumbrados estamos a que un pequeño venza a un grande, que cuando pasa (Real Madrid-Alcorcón) se etiqueta de apocalipsis y se crucifica a los jugadores que, muy a su pesar, se han visto arrollados por la ilusión vestida de modestia.

Esta es la esperanza del Wigan, apostar por su juego y vencer al grande, los de Roberto Martínez se encuentran en posiciones peligrosas en la Premier League pero no deben tener problemas para salvarse. Jugadores interesantes forman parte de este plantel y su trío atacante –Mloney, Koné, McManaman–es la muestra. En el mediocampo, Jordi Gómez ha cogido galones y junto a McCarthy controlan la zona media. El único pero es la defensa, Alcaraz y Charner andan un poco verdes, a veces a lo suyo, y el Manchester City puede crear muchos problemas. Si nos centramos en las plantillas, el Wigan es un equipo interesante pero el estrellato del City es muy superior, por lo que deberán tirar de oficio y paciencia para intentar rascarle algo a los de Mancini.

Queda menos de un mes para la final y los ‘citizens’ tan solo tienen que mantenerse en plazas Champions mientras que sus rivales deben darlo todo para no entrar en la lucha por la salvación. El momento de forma en el que lleguen a la final será crucial y se demostrará si vence el mejor, como en España, o si los ingleses vuelven a dejarnos otro bonito capítulo donde la ilusión del pequeño se come al grande.  

Por @milcientoques


0 comentarios:

Publicar un comentario