El Wigan buscará su primera FA Cup de la mano de Roberto
Martínez tras llegar a la final por primera vez en su historia después de
vencer al Millwall, que se encuentra a tres puntos del descenso –que marca el
Huddersfield– en la League Championship, la segunda división inglesa.
La semifinal, disputada en Wembley a partido único, se
decantó para el conjunto del entrenador español (0-2) en un encuentro en el que
se notó la diferencia existente de una categoría. Los goles, uno en cada mitad,
los anotaron Maloney y McManaman.
El partido se disputó en un Wembley cuyas gradas no llegaron
a llenarse fruto quizá del nivel del encuentro, el cual enfrentaba en el mítico
estadio a un segunda división contra un equipo que como se descuide va a tener
que luchar por permanecer en la Premier League. Así, la diferencia de categoría
fue notable y el Wigan dispuso de las mejores ocasiones además de la posesión
del balón. El partido fue manejado por el mediocampo de Roberto Martínez y
McCarthy y Jordi Gómez hicieron suyo el balón para que los de arriba, Maloney,
McManaman y Koné, crearan las ocasiones. Así fue como el Wigan apretó y tan
solo Forde pudo salvar de los goles al Millwall, que se fue al descanso habiendo
encajado en el minuto 24 el primer gol, obra de Maloney.
La segunda mitad empezó más igualada hasta el punto de que
el partido deambulara sin dueño, ya que el Wigan se dejó sobrepasar por un
Millwall que hizo evidente el salto de calidad entre ambos conjuntos. Despertaron
los de Jackett y para contrarrestar este arreón Martínez movió el banquillo
para dar entrada a McArthur con el fin de que Gómez tuviera más libertad en
ataque y así intentar solventar el encuentro. Hecho al que respondió el técnico
rival, quitando a su hombre brújula, Smith, para que entrara en el verde el
veterano delantero Hulse, pues lo que necesitaba su equipo era gol. Se dio así
un partido desordenado y abierto en el que Koné fue el mayor peligro ante un
Maloney que parecía desaparecer. El Millwall mientras tanto agotó sus opciones
buscando uno de sus fuertes, el remate de cabeza. Pero no llegó el empate y
Jordi Gómez decidió el encuentro tras regalar a McManaman el 0-2 realizando un
pase maravilloso entre los defensores contrarios. El español dio pausa al juego
y esperó el momento idóneo para rematar el encuentro. El gol fue precedido por
una jugada muy vistosa de Koné, que fabricó la jugada casi en su totalidad tras
un córner que el Millwall no supo aprovechar. Tras esto, Al Habsi salvó por dos
veces que el Millwall se metiera en el encuentro a falta de 10 minutos para el
final.
Poco más hasta que el árbitro pitó, dando por finalizada la
primera semifinal de la FA Cup de la que el Wigan sale como primer finalista. Los
de Roberto Martínez, 18º en la Premier aunque con dos partidos menos que sus
máximos rivales, llegaban a semifinales por primera vez en su historia y no
desaprovecharon la fecha para dar un paso más hacia un título que será
complicado, aún así, los hinchas deben estar contentos pues el entrenador
español ha logrado llevarles a una final soñada. Además y no por primera vez,
los aficionados del Millwall, famosos por su basta dureza y no saber perder, la
armaron en las gradas, exponiendo al club a una nueva sanción ejemplar.
Por @milcientoques





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