martes, 12 de marzo de 2013

Épica o nada, el Barça busca la remontada




Estamos ante una cita histórica, pase lo que pase, lo sucedido esta noche será recordado. Quizá como un fracaso, quizá como el mayor de los éxitos.

El Fútbol Club Barcelona se enfrenta esta noche a una cita histórica, el equipo de Tito afronta el partido como el mayor de los retos, ante un Milán que trae un 2-0 de casa, y las ganas de acabar con la ya antigua hegemonía culé.

Venimos de unos años en los que jugar contra el Barcelona era empezar el partido por detrás en el marcador, los grandes, enfrentados a este gigante, eran enanos, Real Madrid, Milán, Chelsea o Manchester se han visto devorados por una fiera que empezó con Rijkaard y se confirmó con Pep. El equipo de Guardiola encaraba los encuentros con una facilidad arrolladora, no cabía lugar a dudas de que el Barça partía con el 99% de posibilidades, daba igual la camiseta que tuvieran enfrente. Empezaba el encuentro y no importaban si las miles de ocasiones creadas acababan bien o no, porque todos estábamos al tanto de que en el césped circulaba un genio llamado Messi y por una u otra razón, aficionados contrarios, propios, publico, compañeros y rivales le esperaban, aparecía siempre. Y si no el, alguno de sus compañeros, y es que no era de extrañar ver como Xavi, Iniesta y compañía se atrevían a ser los mejores, a pasar por encima del resto, y no de cualquier manera, de la mejor manera.

Fue una época gloriosa del Barcelona, los años de Guardiola, y no hablo de ellos como pasado porque sucedió hace bien poco, pero en el futbol como en la vida, no son necesarias mas que un par de acciones para pasar de estar arriba a ser uno mas. Este Barça continua siendo el mejor equipo del mundo, pero desde hace dos meses las cosas no salen como estábamos acostumbrados. Desde el partido en San Siro o incluso antes, la presión del equipo azulgrana no era la misma, estamos viendo a un equipo cuyo juego no arroya, porque no asusta. El toque del balón es necesario para alcanzar el gol, pero también es necesario acercarse al área rival y hace un tiempo que el Barcelona no encuentra el espacio. Son muchos los que defienden la idea de que tras estos años, los rivales han conseguido la fórmula de como jugarle a este Barça, la manera de que no encuentren el hueco y sin embargo, buscarle a ellos las cosquillas. Se ve a un Barcelona triste, alicaído.
Un Messi que no aparece, un Iniesta irregular, un Xavi fuera de juego ya sea por las lesiones o porque no encuentra su futbol, la ausencia de un nueve, que si es Cesc, es criticado porque no da todo lo mejor, si es Alexis porque no es un nueve, porque los nueves meten goles y sin dudar que este chaval es un gran jugador, de un tiempo a esta parte su olfato goleador brilla por su ausencia, Tello abre el campo, le da frescura al equipo, pero no lo ponen, y hablemos de Villa, segundo máximo goleador del equipo, solo por detrás de Messi, y no juega mas que ratos.
Ahora bien nace un nuevo debate, ¿tiene el Barça plan B? No, no tienen, quizá porque nunca lo han necesitado, ya que sobra con el plan A y con Messi, que si el equipo no soluciona ya lo hace el solo. Cesc Fábregas está siendo criticado, no atraviesa un buen momento, y parece que no se le da el mismo trato que al resto, parece que son 10 y Cesc, porque el chaval es muy, muy bueno, pero es la pieza encajada.

El Barcelona esta noche no necesita un plan B, solo necesita que el plan A, que le ha dado resultados, y qué resultados, vuelva a ser el que era, que vuelva a funcionar. El Barcelona necesita encontrar de nuevo su juego, encontrar los espacios y encontrar al mejor Messi, ese Messi que lleva dos meses sin aparecer en los momentos clave.

El Milán no va a poner facilidades, no va a dejar que los laterales lleguen a línea de fondo ni que el Barcelona circule en la frontal fácilmente, por lo que el equipo que hoy juega en casa necesita, mas que nunca, velocidad en la circulación. Que un Milán “encerrado” no huela el balón, y sorprender. Rapidez, es la clave. Recalco que encerrado va entre comillas, comillas porque el Milán trae una ventaja de 2-0, pero, ¿a que equipo no es capaz este Barça de meterle dos goles? Por eso el Milán atacará, sabiendo que quizá con suerte el Barça le meta dos, pero si ellos consiguen colar, ese gol vale por cuatro, y cuatro se dice pronto, pero…

Una de las posibilidades que se le abre al Barcelona es tener a un jugador que, con cuatro balones de oro, entra en los debates sobre quien es el mejor jugador de la historia. Leo Messi, por ser Leo Messi, atrae la atención con solo rozar el esférico, y si empieza el partido enchufado, el equipo de Allegri no va a confiar su marcaje a un solo hombre, es ahí cuando tres o quizá cuatro milanistas abrumen a un Messi con el balón en los pies, lo que genera espacios, multitud de espacios que el Barcelona debe aprovechar.

Tito Vilanova y quizá Roura saben mejor que nadie cuales son sus cartas, sus posibilidades, y este Barcelona sabe que igual lo que le falta para completar su cuento es una remontada histórica para así finalizar un capitulo histórico y comenzar a escribir otro nuevo, que es difícil que sea mejor, pero quien sabe si esto es lo que hace falta para lanzarse a la conquista, de nuevo, del fútbol mundial.



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