Iker Casillas lleva defendiendo la portería blanca desde que debutara en el año 2000. Desde entonces, muchos entrenadores le han tenido a su cargo y nunca antes en el Real Madrid se había dado tal enredo, acabando con la titularidad de Casillas, de momento, al menos mientras Mourinho siga entrenando a este equipo.
El entrenador del Real Madrid, José Mourinho, echó un pulso al madridismo y a Iker Casillas cuando le dejó en el banquillo, dando la titularidad a Antonio Adán, en mejor forma según el portugués.
Adán pasó así de tener un papel secundario a ser el amo y señor de la portería blanca. Su entrenador le apoyaba y su afición no podía ser menos, puesto que Antonio es un jugador de la cantera madridista. Pero el bueno de Adán, protagonista sin quererlo, se encontró con la gran responsabilidad de sustituir al mejor portero del mundo en el mejor equipo del mundo. Y fruto de el nerviosismo ligado a la responsabilidad, el portero no respondió y enlazó varias actuaciones mediocres además de una expulsión frente a la Real Sociedad, lo que devolvió a Iker Casillas, sin hacer mucho ruido, a la titularidad. El madridismo mostró aquel día, de manera tímida por respeto a Adán, que estaban de parte del portero.
Iker Casillas parecía volver a ser el jefe de la meta madridista cuando en la vuelta de los cuartos de final de Copa del Rey, un desafortunado incidente con Arbeloa le causó una lesión en la mano izquierda. Iker iba a estar fuera de los terrenos de juego unos meses, y el Real Madrid miró a su banquillo y encontró que Adán debía defender la meta blanca en compromisos tan importantes como la Champions o las semifinales de la Copa del Rey. Quizá miraron atrás y seguro no le convencieron sus escasas actuaciones cuando la directiva del club decidió fichar a otro portero, y contra todo pronóstico y de un momento a otro, el Real Madrid anunció el fichaje de Diego López.
Ahora bien, ¿Diego López titular? Mourinho le ha dado la confianza desde un primer momento. Se dijo, hace años ya, que el entrenador blanco no sentía devoción por Iker Casillas, que él prefería un portero de más envergadura. Y parece que Diego López, con sus 1,96 metros de altura, convence.
Mourinho le dio la confianza y Diego respondió con profesionalidad y sentimiento. Sentimiento porque Diego lleva al Real Madrid en el corazón y según comentó él mismo, cada minuto en esa portería es un regalo. La profesionalidad la vemos partido tras partido y es que Diego López encadena grandes actuaciones, una tras otra. Ha solventado como titular las semifinales de Copa ante el FC Barcelona y los cuartos de final de Champions ante el Manchester United además de numerosos partidos de Liga, en todos estos encuentro ha sido indiscutible y poco a poco se gana el cariño de una afición que se divide entre el gran capitán y el bueno de Diego.
Con Casillas recuperado se inicia el debate sobre quien debe ser titular en la meta blanca y encontramos, como en todo debate, multitud de opiniones. Debería reinar la felicidad ya que contamos en la meta blanca con dos grandes porteros y juegue quien juegue, siempre tendremos la confianza de saber que la portería del Real Madrid está bien defendida. Aún así se ha creado un debate que solo Mourinho puede saldar, decidiendo a quien dar su confianza.
Diego López se ha ganado a pulso que no se discuta su titularidad y además cuenta con el beneplácito de su entrenador. La única forma de que Diego López deje de ser titular es cometiendo el error que cometió Adán, y en un portero tan curtido y confiado en si mismo parece más que imposible. El último fichaje blanco es además un hombre entrañable, bueno, que con su carácter ha hecho que nadie discuta su figura como portero y que el debate se centre en las decisiones de Mourinho. Diego López está colgado del larguero del Real Madrid y es complicado que nadie, ni siquiera Iker Casillas, pueda bajarle de ahí, al menos mientras José Mourinho siga dirigiendo al equipo blanco.
Iker Casillas cuenta con años de crédito, actuaciones memorables y años mágicos que le han hecho convertirse en el indiscutible mejor portero del mundo. Son los factores que pueden hacer que Mourinho pueda plantearse su situación pero vistos los antecedentes, el portugués es rudo y orgulloso en sus decisiones y tras sus declaraciones tras el partido ante el Zaragoza en las que dijo que "va a ser difícil que Diego López salga de la portería" es difícil imaginar a Casillas recuperando su puesto esta temporada.
El damnificado de este asunto es sin discusión Antonio Adán, que ha pasado en unos meses de contar con la confianza de Mourinho y ser titular a ocupar el puesto de tercer portero de la plantilla. Tras el contrato que el Madrid ha hecho a Diego López -hasta 2017- no hay más opción para Antonio que abandonar el club a final de temporada y buscarse un futuro en un club donde, al menos, se confíe en sus posibilidades.
Lo normal ahora es que Diego López continúe como titular de aquí a final de temporada ya que si imaginamos esta situación en cualquier otro caso, no habría discusión alguna.
El problema aquí es que el damnificado es el capitán del Real Madrid y de la selección española campeona del mundo. De este modo, la mejor situación posible para el equipo es no cortar la temporada fantástica que Diego López nos está regalando. Tras esto y ya hablando del próximo año, Iker Casillas podrá recuperar la titularidad, como el mejor portero del mundo que es, dando la oportunidad de defender la meta blanca a Diego en Copa del Rey. De este modo el madridismo podrá disfrutar de ambos porteros y no habrá por qué perjudicar a nadie.
Se me ocurre también la posibilidad de que, interesados por su gran momento de forma, algún equipo grande pueda interesarse por los servicios de Diego López asegurándole la titularidad, en este caso quizá todo cambie y podamos encontrarnos a Iker Casillas enfrentandose a Diego López en Champions League. ¿Por qué no?





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