Un Real Madrid que dejó fuera a muchos habituales con el objetivo de no causar bajas de cara a la Copa acabó el partido sin cumplir sus objetivos. La lesión de Varane, que se perderá la final, se suma al empate que da de forma matemática el alirón al FC Barcelona.
Sin intensidad, así salió el Real Madrid a un terreno de juego donde tan solo Modric aportó algo de fluidez. El balón transcurría sin dueño y sin ideas hasta que Varane, en un lance con Wakaso, vio la final de Copa pasar ante sus ojos. El central francés tuvo que ser sustituido debido a una lesión que le va a privar de disputar un título en su temporada de explosión. Título que de conseguirse será muy suyo tras su eminente actuación en semifinales contra el Barcelona.
Entró Xabi Alonso para ser espectador de lujo en el gol perico. Stuani remató la pugna de Sergio García a la red ante la atónita mirada de Alonso y un ya vencido Diego López. La tuvo de nuevo Stuani un rato más tarde pero Diego acertó a encontrarse con el balón.
El Espanyol presionaba y ni Xabi Alonso pudo aportar una luz de visión en forma de remontada. Remontada que hubiera sido más difícil si el árbitro no se hubiera inventado la falta en el área que le llevó a anular un gol de Héctor Moreno a la salida de un córner.
La segunda parte comenzó con la revolución Ronaldo, recordando por segundos al Barça de cuando ingresa Messi. Fue entrar el portugués y, sin tener casi ni que tocar el balón, el Madrid empató. Falta sacada a las mil maravillas por Modric que remata, o peina, Higuaín al fondo de la red.
El partido acabó dando por protagonistas a las acciones antideportivas. Pugnas en el área que acabaron con ambos bandos viendo la tarjeta amarilla y con un Victor Sánchez que si llega a enganchar a Higuaín quizá hubiera tenido que comprar flores para llevárselas al hospital. Aunque él se quejó cuando vio la roja...
Terminó el partido y en Barcelona alzaban los brazos. El Espanyol había adelantado la ya liga blaugrana rascando un empate al Madrid de Mourinho. Tocaba celebrar. Ni el mejor resultado ni la mejor imagen es con la que llega el Real Madrid a la final de Copa. Sin Varane, los que jueguen deberán dar un giro al trato del balón si lo que quieren es mejorar juego. Los de Aguirre amarran un empate que sabe bien ante los blancos pero que les deja en tierra de nadie hasta la finalización del campeonato.
Sin intensidad, así salió el Real Madrid a un terreno de juego donde tan solo Modric aportó algo de fluidez. El balón transcurría sin dueño y sin ideas hasta que Varane, en un lance con Wakaso, vio la final de Copa pasar ante sus ojos. El central francés tuvo que ser sustituido debido a una lesión que le va a privar de disputar un título en su temporada de explosión. Título que de conseguirse será muy suyo tras su eminente actuación en semifinales contra el Barcelona.
Entró Xabi Alonso para ser espectador de lujo en el gol perico. Stuani remató la pugna de Sergio García a la red ante la atónita mirada de Alonso y un ya vencido Diego López. La tuvo de nuevo Stuani un rato más tarde pero Diego acertó a encontrarse con el balón.
El Espanyol presionaba y ni Xabi Alonso pudo aportar una luz de visión en forma de remontada. Remontada que hubiera sido más difícil si el árbitro no se hubiera inventado la falta en el área que le llevó a anular un gol de Héctor Moreno a la salida de un córner.
La segunda parte comenzó con la revolución Ronaldo, recordando por segundos al Barça de cuando ingresa Messi. Fue entrar el portugués y, sin tener casi ni que tocar el balón, el Madrid empató. Falta sacada a las mil maravillas por Modric que remata, o peina, Higuaín al fondo de la red.
El partido acabó dando por protagonistas a las acciones antideportivas. Pugnas en el área que acabaron con ambos bandos viendo la tarjeta amarilla y con un Victor Sánchez que si llega a enganchar a Higuaín quizá hubiera tenido que comprar flores para llevárselas al hospital. Aunque él se quejó cuando vio la roja...
Terminó el partido y en Barcelona alzaban los brazos. El Espanyol había adelantado la ya liga blaugrana rascando un empate al Madrid de Mourinho. Tocaba celebrar. Ni el mejor resultado ni la mejor imagen es con la que llega el Real Madrid a la final de Copa. Sin Varane, los que jueguen deberán dar un giro al trato del balón si lo que quieren es mejorar juego. Los de Aguirre amarran un empate que sabe bien ante los blancos pero que les deja en tierra de nadie hasta la finalización del campeonato.
@milcientoques





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