miércoles, 8 de mayo de 2013

El Wigan se complica y pone un pie en la Championship

El Wigan de Roberto Martínez tenía en el partido de ayer depositadas todas las esperanzas para empezar a lograr un año más el milagro de continuar en la Premier League. El escenario era favorable. Jugaban en casa y se enfrentaban a un Swansea que no se jugaba nada. A pesar de esto y de que el Wigan fue por delante hasta en dos ocasiones, fueron ellos mismos los que se complicaron la vida cometiendo infinidad de errores en defensa y en su salida de balón. Y es que el Wigan nos viene demostrando desde hace tiempo que es capaz de crear peligro en las dos áreas, hecho que complica bastante sacar los partidos adelante, y que ayer le llevó a caer finalmente por 2 goles a 3.

Como decimos, en la previa del partido se palpaba la confianza para sacar los tres puntos de este duelo que en principio era la victoria más factible de los tres partidos que restaban, pero a medida que se acercaba el partido, también se hizo notar esa sensación de día importante, de momento de la temporada en el que te juegas todo. Y es quizás esta razón la que podría explicar el mal inicio de partido por parte de los locales, que incluso cometieron una absurda cesión que el Swansea desperdició por medio de Williams. El Wigan cometía errores defensivos y erraba numerosos pases, aunque su rival no tenía ocasiones claras. El tiempo pasaba y el equipo de Roberto Martínez se fue asentando, siendo McCarthy el hombre que puso más pausa y control y McManaman el que más peligro creaba desde la banda derecha. Tras un primer tiempo más igualado de lo esperado, llegó el gol justo unos segundos antes de irse al descanso. Jugada en banda derecha, Watson pone un centro que Koné lucha con el guardameta Vorm y Espinosa remata de volea el rechace, gran golpeo del hondureño. Momento de descanso, y el Wigan con el partido de cara.

En la segunda parte podíamos haber visto a un Wigan tratando de tener más controlado el partido, pero es algo que les cuesta demasiado y en el minuto 49, el español Rangel puso el empate tras un buen remate cruzado a un centro de Routlege. El partido duró muy poco en tablas, pues en el minuto 53 ya se puso de nuevo por delante el Wigan, gracias a un gol de McCarthy que aprovechó un buen pase del central Caldwell. Después de este gol el Wigan tuvo una gran ocasión para ampliar la ventaja, pero McArthur no aprovechó el buen pase de A.Koné. En el minuto 58, el Wigan volvió a mostrar la facilidad que tiene para dar oportunidades a los rivales y Caldwell cometió un enorme error que aprovechó el delantero Schechter para empatar de nuevo. Otro revés para los de Martínez.
Tras esto, el entrenador buscó alternativas y metió al argentino Di Santo en el lugar de McManaman, que estaba siendo el que más desbordaba aunque no acertara en sus centros. Nada cambiaba con el cambio y en el minuto 75 llegó el tercer gol visitante, obra de Tiendelli que aprovechó numerosos fallos en el mismísimo área del Wigan, el colmo este gol que dejó en silencio todo el estadio.
En el minuto 77 el portero holandés Vorm dio el susto tras un choque con Davies y tuvo que ser sustituido, por lo que el partido llegó hasta el minuto 99. En esa recta final Roberto Martínez había hecho dos cambios, Jordi Gómez y Stam, que duró 30 segundos en el campo tras lesionarse en su primera intervención. Definitivamente no era la tarde del Wigan que tuvo alguna ocasión en el descuento pero no materializó y acabó perdiendo el partido por 2-3. Resultado que le deja pendiente de un milagro para salvarse, pues le queda visitar el Emirates Stadium, con el Arsenal jugándose la Champions, y recibir al Aston Villa.

Al menos le queda disfrutar también de una final de FA Cup que también tendrá la dura tarea de arrebatársela al Manchester City.

0 comentarios:

Publicar un comentario