Ilusión, ganas,
fuerza, dejarse la piel es lo que debe hacer el equipo de Manuel Pellegrini si
quieren completar el hito y alcanzar las semifinales de la Champions League por
primera vez en su historia.
El equipo
andaluz no podrá contar con Wellington ni Iturra, puestos que a priori ocuparán
Camacho y posiblemente Lugano, con el que Pellegrini apostará por la
experiencia.
El partido se
avecina difícil, el equipo español no es el favorito en la eliminatoria, ya que
su rival cuenta con un buen resultado además del factor campo, hecho que suele
ser importante pero hablando del impresionante Signal Iduna Park puede serlo
aún más, ya que la afición del equipo alemán está experimentada en crear un ambiente
totalmente hostil y nada agradable para el rival. De todos modos, los
malacitanos no lo tienen todo en contra, ya que tras el empate a cero de la
ida, un resultado igual pero con goles le daría la clasificación.
Estamos ante el
encuentro más esperado por la afición boquerona, el partido más importante de
la historia del club, su mayor reto. Por ello, Málaga se refugia en la ilusión,
en el “¡Sí, se puede!” y en la confianza
en un gran grupo comandado por Manuel Pellegrini, un entrenador capaz de
entrenar con entereza recién conocida la muerte de su padre. Se le quiere en
Málaga, se le disfruta, y se confía en él.
Por todo esto
España entera y más de 2000 aficionados que han viajado a Dortmund animarán a
un Málaga que es el equipo de todos, un equipo forjado a base de trabajo que
puede encontrar en esta victoria su mejor recompensa. El Borussia vino a Málaga
y se encontró con Willy Caballero para volverse con las manos vacías, el equipo
de Pellegrini buscará encontrar su juego para traerse de Alemania la
clasificación para las semifinales de la Champions League.
Por @milcientoques





0 comentarios:
Publicar un comentario