La página 25 del capítulo 14 no dejó nada nuevo en esta historia de los derbis en la que el Real Madrid no conoce la derrota ante los rojiblancos. No importa la forma ni las circunstancias porque el equipo blanco acabará imponiendose a un rival que hoy acabó impotente. La afición atlética creyó en el final de esta racha cuando Falcao adelantó a los suyos en el minuto 4. Aún así y como si de inercia se tratara, el Real Madrid remontó el encuentro con un gol de Juanfran, en propia puerta, y otro de Di María que confirmó la remontada.
Parecía la noche perfecta para acabar con la hegemonía blanca en los derbis madrileños. El Real Madrid pensaba en Champions, Mourinho dio descanso a los habituales y el gol número 26 de Radamel Falcao en esta Liga dio pie al optimismo. Diego López rechazó al lateral un balón que llegó a pies rojiblancos y acabó en la cabeza del colombiano. El delantero remató a la red ya sin oposición.
El empate enfrió al Calderón como un escalofrío inesperado. Tras el alborozo causado por el tempranero gol de Falcao, Di María sacó una falta que entró en la portería de Courtois tras tocar en el pecho de Juanfran. La normalidad instaurada en los últimos 14 años se hacía hueco en el marcador.
El Real Madrid se organizó atrás pero a la hora de salir de la cueva el organizador brillaba por su ausencia. El doble pivote Pepe-Khedira en mediocampo hacía evidente la falta de un director de orquesta y el contragolpe se convirtió en el arma blanca. Di María causó buenas sensaciones y se mostró participativo en el equipo de Mourinho. El argentino llega bien al compromiso de Champions y será la novedad que intente encauzar el desastre de Dortmund.
El Atleti busco sus puntales. Diego Costa y Falcao fueron objetivo de cualquier balón en pie rojiblanco y los cueros aéreos la mejor baza del Cholo. El Real Madrid también buscó la remontada y la mejor ocasión llegó de las botas de Benzema: Di María le da un balón franco para definir pero Courtois gana la partida al francés.
El Real Madrid se refugió en el orden evitando que el partido adaptara un ritmo alto mientras que el Atlético combinaba con más efectividad, ya en la segunda parte. Todo hasta que Di María volvió a aparecer, esta vez solo ante el guardián belga de la meta rojiblanca: Benzema, desaparecido, surgió para encontrar el hueco que marcó el argentino, que recibió el balón y definió como los ángeles. Como Ángel Di María.
Golpe para el Atlético que vio como el Real Madrid marcó dos goles con un disparo a puerta. Impotencia rojiblanca ante la inercia que marca el camino de la victoria madridista.
Diego Costa y Falcao volvieron a aparecer para sembrar el 'pánico'. Falcao apunto estuvo de rebañarle un balón a Essien en forma de pena máxima mientras el brasileño buscaba sus típicas batallas personales de las que, y no aprende, suele salir perdiendo.
Adrián encarnó el peligro rojiblanco en los últimos minutos pero los efectivos que el Real junto en el área impidieron que su buen hacer llegara a buen puerto.
La impotencia atlética se hizo evidente al comprobar que su equipo no aprovechó la mejor ocasión para acabar con una racha que va ya para obsesión. El Madrid, sin agobios, consigue una victoria necesaria pero no brillante. Aún así sirve como introducción para lo realmente importante, que se juega el miércoles. Un derbi que es ya cuestión mental sirve a los de Mourinho para encarar la Champions en dinámica positiva.
Por @milcientoques
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