El Real Madrid es menos elegante desde que él lo representa.
La imagen del club se ve perjudicada por un personaje que no hace mas que
escenificar obras en las que él encarna al protagonista. Mourinho no es José
Mourinho.
José Mourinho
Mourinho el entrenador es distinto a José Mourinho. El padre
y marido es entrañable y divertido en lo más alejado a lo público. El Mourinho
privado dicen es querido. Buena persona.
No lo dudo, pues creo que su imagen de cara al público no es
más que el papel que le hace protagonista. Al Real Madrid le ha dado mucho,
deportivamente hablando. Ha ganado títulos, y aunque lejos está del número de
trofeos que se esperaba del ‘special one’, el haber acabado con la hegemonía
azulgrana que Pep Guardiola instauró le ha valido para ganarse el cariño de
parte del madridismo.
Carismático, fuerte, orgulloso, el entrenador blanco se ha ganado la confianza
del presidente, y Florentino Pérez ve en él a la persona que hará que la 'Décima' no sea más que un sueño que se va convirtiendo en pesadilla. Pesadilla porque
pasan ya más de 10 años desde que Zidane boleara la 'Novena' y la 'Septima' había
llegado tan solo unos años antes.
La soberbia que desprende Mourinho le ha hecho ganarse la
fama de ganador, allá donde va, gana, y no se espera menos para que abandone
Madrid dejando en las vitrinas la ansiada Décima. En él se confió esta gesta y
esta es la tercera vez que lo intenta. Las dos anteriores se quedó a las
puertas, las puertas de la final que
hace dos años le cerró el Barcelona de Guardiola y de la que hace tan solo uno
le echaron con un portazo, pues el Madrid cayó en la tanda de penaltis frente
al Bayern de Munich.
El Bernabéu le canta y vitorea su nombre, una parte inicia
el cántico y algunos se unen. Porque les gusta cantar, porque les gusta Mou,
porque les gusta ganar. Cierto es que la victoria puede hacer que cualquiera
quede satisfecho, el aficionado arma su opinión al final del choque y si sale
de el victorioso, por qué quejarse.
José Mourinho ha confeccionado un equipo ganador que se ha
quedado a las puertas de grandes citas. Creo que su trabajo en el banquillo es
notable, gana, pero cierto es que si el FC Barcelona siguiera arrasando a los
blancos como la manada de ñus lo hizo con Mufasa, hablaríamos de otra cosa.
Es un punto a favor, notable, muy importante que el Real
Madrid haya sabido imponerse poco a poco a su máximo rival, y tras los
bofetones que los azulgranas propinaron a los blancos, la vuelta a la “normalidad”
en Chamartín se ha tomado como una victoria de Mou, y sus defensores se
incrementan.
Aún así, el Real Madrid viste de blanco impecable y su fama
es de club señor, señorío. Y esta es una característica que Mourinho no encarna
en viva esencia. El portugués no perdona una y se ha visto involucrado en
varios incidentes, a cual más bochornoso. Meter el dedo en el ojo de un
compañero, esperar al árbitro en un parking o cargarse a jugadores como Ramos y
Casillas, este último de manera irreversible, le hacen valedor del orgullo que
le caracteriza. Él manda, su carácter ordena y quien no obedece es condenado.
Este es José Mourinho a ojos de un aficionado de a pie. Creo
que Florentino debe darse cuenta de la venda ganadora que le impide ver y sepa
reconducir la situación para devolver al Real Madrid donde merece estar, en lo
alto, tanto dentro como fuera del campo. A mi Mourinho me cae bien, pero prefiero dar ejemplo. Del Bosque, por ejemplo, me cae mejor.
Por @milcientoques





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