Un compromiso situado desde hace meses en el calendario que había que solventar, eso fue el partido que disputó el Real Madrid ayer frente al Betis. Lo que no sabía es que este partido llegaría con la Liga decidida y se convertiría en otro mero trámite. Trámites que el equipo de Mourinho tendrá que disputar en una Liga cuyo único objetivo es no perder la segunda plaza. Sin embargo, no salió barato, pues Mourinho perdió con las lesiones de Marcelo y Modric sus opciones para plantar en el campo un plan B que varíe lo presente.
Cristiano no se pierde una y ayer le acompañó Özil. Fueron ellos dos los representantes del equipo que previsiblemente se las verá el miércoles contra el Dortmund y con ellos sobró para ganar al Betis de Mel. Cristiano no es solo Ronaldo, es más. Su estado de forma es sobresaliente y parece no apagarse nunca. El alemán, por su parte, lleva 4 goles en dos partidos en los que ha demostrado ser de talla mundial y mimar como nadie a un balón que es su amigo, los ángeles bajan a Chamartín para ayudar a Mesut a desplegar su juego.
Debuto Casemiro, como titular, ojo. El brasileño cumplió y dio un paso importante para no volver a Brasil a final de temporada. Pobre Jesé, qué pensará. Falto yo, dirá.
El partido fue una mezcla de sensaciones. Marcelo dejó buen sabor de boca antes de su desafortunada lesión, vuelve a ser el que fue y esperemos que este pinchazo no sea un largo paréntesis en su juego. El Real Madrid dominó tímidamente el partido, en parte porque el Betis no pinchó y los de Mou no saltan si no atizas. Todo correcto hasta que antes del descanso Özil quiso torcer la balanza del lado blanco. Se asoció con Benzemá para plantarse solo delante de Adrián y engañarle. Todos la echan al segundo palo, Özil es diferente, Mesut va al primero.
Tras el descanso el Betis no fue continuo en su juego y Benzemá quiso matar el encuentro. El partido parecía tocar a su fin cuando Cristiano asistió al francés y este, de nuevo, engaño a Adrián para batirle por el palo corto. 2-0 y a esperar. Esperamos y llegó, llegó el despertar verdiblanco tras una contra que acabó con el penalti de Nacho, que cumplió en el lateral izquierdo, a Rubén Castro. Parecía que el canario intentaría recortar distancias pero Jorge Molina, cogió el balón y puso el 2-1 en el marcador desde el punto fatídico. Diego López acertó y tocó el balón pero no llegó para sacarlo. Antes nos había dejado su detalle reglamentario frente a Nosa. El guardameta blanco se estiró cual Boomer para seguir alimentando el debate.
El Betis pudo repetir la de una semana antes frente al Sevilla y su rival le concedió la oportunidad, Rubén Castro atinó al larguero y Pabón no supo acertar con la meta casi vacía. Tras esto el Madrid, que no quería conceder el empate, sentenció por medio de Özil y gracias a Cristiano. 3-1 y pensando en Dortmund.
Acabó así un trámite para el Madrid. Trámite que no supo aprovechar el Betis aún sabiendo la extraña alineación que situó Mourinho sobre el césped. El Real Madrid, pensando en el Borussia, supo sobreponerse de la mano de Cristiano y Özil, dioses blancos. El Betis sigue buscando Europa y cuenta con 6 partidos por delante para lograrlo.
Cristiano no se pierde una y ayer le acompañó Özil. Fueron ellos dos los representantes del equipo que previsiblemente se las verá el miércoles contra el Dortmund y con ellos sobró para ganar al Betis de Mel. Cristiano no es solo Ronaldo, es más. Su estado de forma es sobresaliente y parece no apagarse nunca. El alemán, por su parte, lleva 4 goles en dos partidos en los que ha demostrado ser de talla mundial y mimar como nadie a un balón que es su amigo, los ángeles bajan a Chamartín para ayudar a Mesut a desplegar su juego.
Debuto Casemiro, como titular, ojo. El brasileño cumplió y dio un paso importante para no volver a Brasil a final de temporada. Pobre Jesé, qué pensará. Falto yo, dirá.
El partido fue una mezcla de sensaciones. Marcelo dejó buen sabor de boca antes de su desafortunada lesión, vuelve a ser el que fue y esperemos que este pinchazo no sea un largo paréntesis en su juego. El Real Madrid dominó tímidamente el partido, en parte porque el Betis no pinchó y los de Mou no saltan si no atizas. Todo correcto hasta que antes del descanso Özil quiso torcer la balanza del lado blanco. Se asoció con Benzemá para plantarse solo delante de Adrián y engañarle. Todos la echan al segundo palo, Özil es diferente, Mesut va al primero.
Tras el descanso el Betis no fue continuo en su juego y Benzemá quiso matar el encuentro. El partido parecía tocar a su fin cuando Cristiano asistió al francés y este, de nuevo, engaño a Adrián para batirle por el palo corto. 2-0 y a esperar. Esperamos y llegó, llegó el despertar verdiblanco tras una contra que acabó con el penalti de Nacho, que cumplió en el lateral izquierdo, a Rubén Castro. Parecía que el canario intentaría recortar distancias pero Jorge Molina, cogió el balón y puso el 2-1 en el marcador desde el punto fatídico. Diego López acertó y tocó el balón pero no llegó para sacarlo. Antes nos había dejado su detalle reglamentario frente a Nosa. El guardameta blanco se estiró cual Boomer para seguir alimentando el debate.
El Betis pudo repetir la de una semana antes frente al Sevilla y su rival le concedió la oportunidad, Rubén Castro atinó al larguero y Pabón no supo acertar con la meta casi vacía. Tras esto el Madrid, que no quería conceder el empate, sentenció por medio de Özil y gracias a Cristiano. 3-1 y pensando en Dortmund.
Acabó así un trámite para el Madrid. Trámite que no supo aprovechar el Betis aún sabiendo la extraña alineación que situó Mourinho sobre el césped. El Real Madrid, pensando en el Borussia, supo sobreponerse de la mano de Cristiano y Özil, dioses blancos. El Betis sigue buscando Europa y cuenta con 6 partidos por delante para lograrlo.
Por @milcientoques





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